Querido viejito pascuero…

Hola viejito. Mi nombre es Fabiola, tengo 35 años, y aunque no lo creas, todavía creo en ti, porque la magia está en nunca dejar de creer, de soñar, ni de perder la fe.

Te cuento que este año me he portado muy bien, y por eso es que te escribo, pues sí merezco mis regalos de navidad.

He sido una muy buena mamá. Mis niños pasaron de curso con excelentes notas y grandes felicitaciones de parte de sus profesores; se destacaron en sus deportes favoritos; pero por sobre todo fueron niños buenos. Y ese mérito es mío, ya que día a día me preocupé de formarlos de tal manera que fueran niños sanos y felices.

He sido una buena trabajadora. He cumplido en todas mis labores, compromisos profesionales, entregando en cada uno de ellos lo mejor de mí.

He sido buena amiga, siempre apoyando a todas mis congéneres, sean pasteles o no; acompañándolas en todas y de manera incondicional.

He sido una buena hija, una buena hermana, y una buena tía, siempre dispuesta para lo que me necesiten de manera leal, y con una paciencia de santa, algo así como tu.

Cumplí con todas mis tareas de este año, sin dejar nada pendiente. Hasta me comí toda la comida, incluso los postres, sin reclamos de ningún tipo. ¡He sido una señorita! En resumen, me he portado la raja, y quiero mis regalos.

Es por todo lo anterior, que paso a detallarte lo que pretendo para esta navidad.

1.- Quiero paz y amor en el mundo, que nadie sufra, que se acabe el hambre, las guerras, y peleas. Que la gente viva tranquila, sin temores, pero por sobre todo felices.

2.- Quiero que mis hijos sean niños agradecidos de la vida, y que los valores y principios que les he inculcado los lleven a ser buenas personas. Que mi familia, amigos y conocidos logren sus anhelos más preciados.

3.- Pero lo más importante de todo, es que ¡QUIERO UN MINO! Sí, pero no cualquier espécimen, sino el tremendo hombre.

Que tenga una espalda increíble, y unos brazos fuertes, para que cuando me abrace me sienta protegida. Que tenga piernas musculosas, una buena altura y un gran porte. Quiero los bíceps, tríceps, cuádriceps, y todos los ‘ceps’ ultra tonificados. O sea, el pedazo de cuerpo, apolíneo, cero rollos, marcadito, que no le cuelgue nada (o solo lo necesario) y que al caminar no se le mueva ni una pestaña; que tenga un poto ricoy apretado; que le encante andar ‘en pelota’ por la casa porque se enorgullece del ‘tremendo forro que se gasta’.

Quiero que no sea ni muy joven ni muy viejo, entre 36 y 45 años estaría ok. Que le encante pasarlo bien; que le guste salir y divertirse, idealmente un buen bailarín, de esos que “bailan bachata y terminan en la cama”…como canta Romeo Santos. Pero que también le guste quedarse todo un día domingo conmigo, los dos acostados comiendo comida chatarra y viendo películas de amor.

Quiero que sea como Christian Grey, que le encanté tirar, hacer el amor o como quieras llamarlo; y que al menos esto sea unas cuatro veces a la semana (menos no, ¿eh?) Que sea un macho que después del sexo me abrace, me diga que me ama, y que no quiera despegarse de mi lado.

Quiero un hombre que siempre esté cuando lo necesite, y que me consuele cuando lo pase mal y me diga que todo va a estar bien; que me contenga, me acompañe, que le caigan bien mis amigos, y me trate como princesa; que sea un compañero de vida, alguien que me dé estabilidad.

Que no sea ‘mano de guagua’, y que trabaje (de preferencia un buen trabajo con un buen sueldo –en pedir no hay engaño-). Claro, no quiero un Farkas que ande regalando billetes por doquier, pero sí un hombre que me pueda complacer en un par de gustitos, ¿por qué no?

Un mino que le encanté viajar y conocer lugares nuevos, pero conmigo; que sea aperrado y osado.

Que no sea un tipo trancado, ni mamón ni pollerudo; que sea open mind y capaz de entender que soy una mujer separada y con dos hijos, y que eso no debe cuestionarlo ni mucho menos juzgarlo.

Por lo mismo me vendría bien un hombre soltero o separado, ¡pero sin atados por favor! Lo más importante es que no tenga una ex mujer o ex polola loca, o sicópata, eso no lo aguanto; y que tampoco tenga ‘cabros chicos’ pesados que no aguanten que el papá tenga polola, y hagan show por todo.

Viejito, toma nota, pues no quiero un hombre que me entienda, solo que me quiera, me respete, me valore, me haga feliz y sea un buen partner. O sea un tipo normal que me ame, ¡me quiero volver a enamorar, y esta vez para siempre!

Pero ojo, igual soy una mujer sensata, por lo mismo, si por “abc” motivo, razón o circunstancia no encuentras a mi adonis, a aquel hombre adecuado, al macho alfa que merezco, bueno, tengo un plan B preparado: un buen consolador con vibración incluida, de considerable tamaño, y bien juguetón, no me vendría nada mal. Y si a eso le sumas un par de bolitas chinas, y algún tipo de lubricante, o algún otro accesorio sexual, sería maravilloso. Algo así como una cajita feliz erótica. ¡No es malo!, no estaría tan triste después de todo. Claro, eso no reemplazaría a mi príncipe azul anhelado, pero de algo serviría.

‘Guatoncito’ lindo, no creo estar pidiendo mucho… ¿o sí? Tengo a varias amigas y conocidas que quieren cosas similares, por lo mismo te ruego encarecidamente ponerme como primera prioridad en tu lista.

Yo sé que no se puede tener todo en la vida, así que lo dejo a tu criterio. Pero igual (no quiero presionarte tampoco), no te cuesta nada fijarte y analizar mi comportamiento durante el año; al fin y al cabo verás que sí merezco mis regalos. Ojalá que esta navidad finalmente puedas traerme lo que te pido, no como el año pasado que no llegó NADA, siendo que me porte igual de bien.

¡Que tengas una feliz navidad Viejito, y que el año venidero sea increíble también para ti!

Con mucho cariño, Faby