Hoy en día, no todos los hombres están dispuestos a mantener una relación por estar simplemente acompañados; mucho menos a dar el “sí, acepto”. Y esto por miles de razones, como el temor a un fracaso, o el no sentirse preparados, o simplemente por no querer asumir el gran compromiso que es el matrimonio, entidad que quieran o no, tiene aún hoy en día, más peso que la convivencia. Pero, ¿qué razones pueden ser tan fuertes, para que un hombre que lleva una relación de años, no solo no quiera dar ese paso importante, sino que decida terminar con esa relación? Pues bien chicas, hoy yo les voy a contar.
Casi la mayoría de nosotras vio la película “Cómo perder a un hombre en 10 días” (una de mis comedias favoritas, por cierto). Esta cinta nos revela de manera divertida, las diez maneras en que una mujer puede espantar a un hombre, alejarlo completamente de su vida; una especie de mea culpa de los “errores” de nuestro género que terminan siendo el detonante para que nuestro “príncipe azul” huya despavorido de nuestro lado.
Pero, ¿alguna de esas diez es tan determinante para que un hombre se arrepienta del matrimonio, ad portas de firmar en el registro civil por ejemplo? Yo tengo mis teorías, que además conversé con un amigo la otra noche, alguien que vivió esta misma situación y que aclaró gran parte de mis dudas.
Acá va la lista para que tomen notas chicas (no digan que no las advertí luego cuando estén con el vestido de novias en el altar, y el susodicho sea solo un novio fugitivo):
1.- Creo que el amor no puede existir sin admiración, componente fundamental en una relación, e instantáneo: cuando dejas de admirar a alguien, automáticamente se acaba el amor. Ésa puede llegar a ser una razón de peso.
2.- Otra razón fuerte es la monotonía, el caer en la rutina, sin variar, ni sorprender. Y es que no hay nada más aburrido que vivir siempre y todos los días lo mismo, especialmente en una relación (ojo, no confundir estabilidad con costumbre). Hay que innovar, en todo sentido, esperar al amado con su comida favorita, preparar de vez en cuando una cena a la luz de las velas, o algún detallito que denote preocupación, para no perder el dinamismo, la complicidad, y la entrega por quien amas.
3.- Otra razón de suma importancia que puede acabar con el amor de un minuto a otro, es la falta de sexo y desinterés de parte de la mujer. Los hombres son de Marte amigas, si no los pescan, se aburren y next. Para ellos el sexo sí es importante en la relación, y no solo por la parte física que implica. Hay que dedicarle tiempo, ganas y hacerlo con gusto y no por obligación. La intimidad en la pareja, las caricias, los besos, los regaloneos; estar abrazados desnudos sin que no importe nada más que ustedes en ese momento, son parte necesaria de la vida de cualquier pareja. Y un hombre tiene que amarte demasiado para que, si tú no lo sientes así, no corra a perderse.
4.- No tener respeto por los tiempos del otro, importante a considerar también. Los hombres son animales libres, y lo peor que puedes hacer es obligarlos a estar a tu lado, exigirles que modifiquen su vida por ti. Si cambian algo será por voluntad propia, por concenso, o simplemente porque les nace. Pero si se sienten forzados, se sentirán coartados y para ellos, la pérdida de su libertad de decisión, es algo espantoso que va en contra de su naturaleza.
5.- No intentes cambiarlo. Si tienes un hombre trabajólico, u obsesivo con el deporte, la música, o con cualquier actividad ya sea por gusto, necesidad o vocación, amiga mía, tienes tres opciones: o te adaptas a su ritmo de vida sin reclamar, sabiendo de antemano que estarás relegándote tú por motu propio; o lo quieres así pues así lo conociste, y para que un hombre cambie… ¡ufff!, créeme que se necesita mucho más que una mala cara; o simplemente das tú un paso al lado si no eres capaz de aceptarlo tal como es. Porque si él ve que lo presionas aún antes de haberte casado, lo único que lograrás es que le dé pánico el hecho de que puedas transformarte en una bruja después (y chicas… ellos odian a las brujas).
Por eso mujeres, si tienen pareja, y aspiran a llegar al altar, por favor ¡no cometan estos errores! Los hombres a veces tienen prioridades que nuestra razón y nuestro corazón no entienden; pero si analizan un poquito, esas razones no son tan distintas a las que nosotras plantearíamos también para el término de una relación.
Y si de verdad lo amas, no finjas ser quien no eres, pues la verdadera personalidad siempre sale a la luz. Te pueden amar mucho, pero el amor desaparecerá tan rápido que no te darás cuenta, y cuando un hombre toma una decisión de esa magnitud, no hay nada ni nadie que lo haga volver atrás. Porque a pesar de que la mayoría son bien cobardes, si uno de ellos decide terminar una relación, o lo que es más valiente, no casarse ad portas del evento… ese hombre vale oro pues es sincero, es honesto y consecuente consigo mismo y con su novia al darse cuenta que juntos no serían felices. Y sabe o aprendió o entendió, que la felicidad es aquí y ahora.