Es increíble ver cómo ha aumentado la cantidad de parejas que se divorcian. Matrimonios que toman la decisión de seguir por caminos separados. Algo que no deja de ser menor, considerando cuántas parejas, que si bien sienten que se ha muerto el amor, que no hay nada -más allá de los hijos- que los una, siguen viviendo juntos, sea por comodidad, por “imagen”, o simplemente por conveniencia.
Algunos padres lo hacen por no perder el día a día con los hijos; otros porque están cómodos en su casa y tienen quien les lave, les planche la ropa, y les prepare un plato de comida; están aquellos otros que aluden haber sido ellos quienes compraron la casa, razón por la cual no moverán un pie de ella; otros son cobardes y, a pesar de que viven un calvario, se conforman con la vida compartida a medias.
¿Las mujeres? La mayoría lo hace simplemente por comodidad económica y para no perder el estatus social frente a sus amistades. Otras, por seguir con la imagen de familia feliz que tanto les costó crear, o simplemente por no estar solas, total, les da lo mismo si las quieren o no, mientras “el proveedor” siga en la casa, ¡qué más da!
Pero yo me pregunto, ¿es tan poco el amor propio que se tienen? ¿Tanto peso tiene el entorno y el qué dirán? ¿Es digno resignarse a no recibir amor a cambio de una vida cómoda negándose el derecho a rehacer sus historias?
¿Y los hijos? ¿Con qué valores se crían esos niños? ¿Qué principios les puedes entregar, si eres capaz de vivir permanentemente en una mentira? ¿Se merecen ellos un hogar convertido en un campo de batalla, donde prevalece el odio, el maltrato, la falta de amor; donde solo cohabitan el bienestar económico y el egoísmo? ¿Es sano eso?
Vivimos en un mundo lleno de apariencias, de superficialidades, en donde las cosas que realmente importan, como el amor, la entrega, el cariño pasan a ser simples bonus, que si los tienes, bien por ti, y sino, da lo mismo. ¡Qué pensamiento más absurdo, egoísta y materialista!
No lo entiendo, ni avalo bajo ningún punto de vista. No justifico a ningún “matrimonio de papel”, ni por los niños. Para mí, este tipo de casos necesita definitivamente asesoría de especialistas. Creo que por sobre todo, siempre hay que ser valiente, enfrentar las cosas como se dan y dar la cara.
Estar en pareja es una de las decisiones más importante de nuestra vida, y ésta debe estar basada siempre en el amor.