Los Hombres y la Cuarentena

Han visto algo más divertido, por decirlo de forma amable,  que los hombres en este encierro obligado. El sexo fuerte se ha transformado, ha mutado, no sé si podemos decir que ha evolucionado, pues sería mucho, pero que ha tenido cambios, si, los ha tenido.

 

Voy a contarles una historia…

Había una vez un mundo lleno de hombres que se creían el centro del universo, invencibles, súper héroes, grosos, bacanes, hasta que un grupo de chinitos se comieron un murciélago crudo y quedó la hecatombe, se creó un virus mortal que atacó a todo el mundo, incluídos los súper hombres. Y el mundo cambió.

Pasaron de ser súper guapos, súper inteligentes, súper autosuficientes, súper exitosos, súper invencibles, súper narcisistas, súper egoístas, súper altaneros, súper soberbios, súper todo lo que se les ocurra, a tener que hacer cuarentena obligatoria, es decir, quedarse en la casita, sin sus súper poderes. Pasaron a ser uno más de los que habitan la tierra, obligados por ley a estar al lado de sus mujeres, hijos y mascotas…. Dios tarda, pero no olvida chiquillas!!!! Fin del cuento, nooo, broma.

 

Y bueno, a raíz de este confinamiento legal hoy vemos un mundo lleno de hombres tan distintos como dispares. Como hace un par de semanas les conté los diferentes tipos de mujeres en la cuarentena, el sexo “fuerte” (según ellos), no podía quedarse sin columna. Así que aquí va; los diferentes tipos de hombres en esta cuarentena.

 

1.- El calentón, obvio, tenía que ser el número 1. Quiere tirar todo el día y a toda hora, se cree casi él y su mujer, polola, pareja o el nombre que quieran, (hasta algo no serio), son Adán Y Eva, solos en la casa, salvo en algunos casos acompañados de niños y mascotas. Este es el típico que le gustaba tirar, pero como trabajaba no podía ser 24/7 sin censura, entonces este encierro le vino como anillo al dedo. Quiere tirar es que TODO el rato… En la mañanita y ojalá sacar doble, después del almuercito con su buena siesta y por supuesto con postre, en la nochecita, y además te despiertan en la nochecita, porque como  dicen ellos, ¡gorda, ya no tienes que ir a trabajar así que tranque por la hora!. Este caliente no se cansa, bueno es claramente más fácil para los que no tienen hijos, porque para los que sí tienen se les complica un poquito el escenario con esto del homeschooling, y los horarios que tienen, porque cada niño tiene su hora de escuela online, y ahí tiene que estar una, sentada con cada bendición para que ponga atención y al menos lo pongan presente. Entonces para los que tienen hijos se los complica un poco esto del sexing all day long… Y ahí solo les queda atacar de mañanita y nochecita.

 

2.- El segundo pero no menos importante es el histérico. Quien de ustedes no tiene un huevón (para los que se sienten ofendidos por la palabra, les cuento que la RAE incluyo la palabra en su diccionario y dice así, imbécil). Bueno, quien no tiene  uno en la casa. Esta lleno chiquillas, son como una plaga. ¡No salgas al supermercado!, ¡báñate!, ¡dúchate que recibiste rappi!, ¿te pusiste alcohol gel?, ¡que no traigan más corneshop! (como si uno se alimentara de las plantas del jardín), ¡Ya vas a hacer zoom meeting con tus amigas, ¿y los niños, quien los va a ver?!. ¡La nana no puede salir, se va a contagiar!, ¡no se te vaya a ocurrir traer a alguna de tus amigas a la casa, diles que les tengo prohibida la entrada, pueden tener el virus!.

O sea, perdón, pero no viven ni dejan vivir. Todos tenemos susto, nadie quiere contagiarse, nadie quiere que esto siga, pero de ahí al extremismo. ¿Es necesario?, en que les afecta digo yo, que ya que una no puede salir, hacer abandono momentáneo del hogar, una hable con las amigas por teléfono, Facetime, chatee por whatsapp, hagamos video llamadas, por qué les molesta, ya sé, porque sí. ¡Porque sí, esa es la respuesta del histérico, ¡porque sí me molesta!, cero justificación. Ánimo chiquillas que se viene larga la cosa.

 

3.- El conciliador, ese que siempre llega a acuerdo. A este tipo de hombres yo los amo. El para no pelear ni discutir con su princesa prefiere consensuar, es decir, llegar a un acuerdo. Este tipo de hombre es lo máximo, no te jode, tu no lo jodes. Es el mejor de esta lista, si tienes el lujo de tener uno así, porfa cuídalo que escasean.

 

4.- El súper flojo; ese que desde que se decretó la primera cuarentena no se sacó más el pijama y está encerrado, cumpliendo con la disposición legal como dice él. Se levanta, le sirven el desayunito, el muy patudo lee el diario online, después se sienta a esperar que den el reporte diario del gobierno sobre el covid, luego almuerza, la infaltable siesta, despierta, se sienta un rato en el computador, a los niños ni los mira, a la mujer menos, después llega la hora del té, que para él es la hora de la cerveza y se echa a ver televisión, después hora de comer y a la camita. Por supuesto que este individuo quedó sin pega a los 5 días de la primera cuarentena, entonces está viviendo él y su familia del finiquito, pero ojo, él dice que negoció bien así que tiene plata para unos 6 meses…!Señor, dame paciencia!.

 

5.- El trabajólico extremo, ese que no suelta la computadora en todo el día. Ese que está conectado a full con el trabajo, aunque sea de forma online, dice que no vuela una mosca en la oficina sin que él no se entere, aunque no esté físicamente, ese que no se despega de su celular, entre paréntesis, ojo ahí chiquillas, puede que sea por pega, pero también puede que sea la excusa perfecta para hablar con la “sucursal de turno” y el Whatsapp y Facetime dada la cuarentena, es la forma perfecta para contactar a la lolita, así que ustedes ahí atentas, que más sabe el diablo por viejo que por diablo, dicen!!

Es tan trabajólico que aún en la cuarentena se despierta a las 6 de la mañana para revisar los bancos, cuentas y sobregiros, whatsapp de la lolita de turno, entre otras cosas, siempre atento a lo que pueda pasar, y por supuesto su beso de buenas noches es al computador y al celular, sus fieles compañeros en esta cuarentena, los que no lo dejan nunca solo.

 

6.- El que está de vacaciones, sí, ese que se fue a la playa o al campo, o a la montaña, pero arrancó de Santiago. Y ahí está, con vista al mar, comiendo mariscos fresquitos porque es amigo de todos los pescadores de la caleta y le dan lo mejor, hasta lo llaman para avisarle que es lo fresco del día. Él no se estresa por nada, tiene los hijos grandes ya, no hay preocupaciones laborales, ni escolares, el solo se dedica a disfrutar. Decidió que si iba a estar en cuarentena iba a ser a su pinta, así que agarró maletas y partió con la “vieja”, a su segunda vivienda a vivir estas “cuarentenaciones”, y por supuesto que no es el único, más de una pareja de amigos tiene por ahí que están en su misma parada, preocupados por la situación, quedándose en la casa, pero a su manera.

 

7.- El que se cree chef, quien no tiene un amigo que se crea cocinero profesional en esta cuarentena. O sea, hay algunos, (lo digo por experiencia propia) que nunca en su vida cocieron un huevo y hoy les salieron estos dotes culinarios de no sé dónde.

¡No, si yo definitivamente creo que los astros se están alineando a nuestro favor chiquillas!, después de esta cuarentena pienso que los hombres al menos serán mejores seres humanos, un poco más sensibles, menos egocéntricos. ¡Sería INCREÍBLE!

Bueno, continúo con mi amigo cocinero, hoy casi todos los hombres suben posts o stories con lo que cocinan, todos se creen Gordon Ramsey (un Chef muy famoso), y se esmeran por cocinar cuanta cosa se les ocurra. Hasta mi hijo de 13 años se cree chef, el otro día después de clases, se puso creativo y con su papá hicieron una torta de sushi, sí, lo que leen, mi hijo tiene adicción por la comida japonesa, entonces con su papá inventaron esta torta, la verdad yo no la probé, pero según él estaba atómica! ¡Habría que probarla, digo yo!

 

8.- El que se reinventó con la cuarentena, éste me encanta. Definitivamente es lo máximo. Era empresario, pyme, o lo que sea, y se dió cuenta que con esta terrible pandemia habían 2 caminos, el primero era quebrar y quedarse sin ni un peso, o crear una oportunidad de negocio. Y eso pasó.

Algunos crearon túneles sanitarios para autos y casas, otros se pusieron a vender alcohol gel como locos, otros inventaron mascarillas con las nano partículas de cobre, otros crearon mascarillas de acrílico, otros trajeron guantes de nitrilo, otros venden lo que se te ocurra a domicilio, o sea, están para sacarles el sombrero. Chiquillos, yo los aplaudo de pie, pucha que hay que tener fuerza para levantarse y empezar de nuevo, además en algo que no conoces, que nunca ha sido tu rubro, los felicito, de todo corazón, ojalá hubiera más hombres como ustedes, con esa capacidad de reinvención.

 

Y bueno, creo que ya están todos o casi todos los tipos de hombres, que al menos yo conozco, o he ido reconociendo en esta cuarentena por culpa de Covid-19.

Cuando terminen de leer me cuentan si tienen tantos amigos y tan diversos como yo. Las leo.

 

Un abrazo fuerte, y a cuidarse que las semanas que vienen son complejas.

 

Faby.