Siempre me dicen que nunca escribo nada malo sobre las mujeres; que todo es en contra de los hombres. Pues bien, para demostrarles lo contrario hoy escribí sobre los tipos de mujeres que ellos odian, esas féminas que detestan por determinadas características, y que, según ellos mismos dicen, huelen a kilómetros.
Chicas, ¡van a quedar sorprendidas! Así que atentas, no vaya a ser cosa que estén dentro de este ranking y esa sea la razón por la que aún están solteras.
1.- La histérica: esa mina cuya labor es solo molestar al otro. Algunas veces se vuelve onda Mónica de Friends, siempre pretendiendo que todo esté en su lugar, constantemente pidiéndole a su pareja que la ayude a limpiar, ordenar, correr muebles, cuando él solo quiere estar echado en un sillón o en la cama con el control remoto en una mano y la cerveza en la otra. Pero ella, que no soporta esto, si no le resulta con el orden empieza con otras tácticas, que la música está muy fuerte, que le baje el volumen a la tele, que si ella no va al supermercado no hay nada para comer, y así sucesivamente. La idea es solo joderle el minuto de relajo a este pobre hombre.
2.- La naturista, ecológica, vegetariana, vegana, etc.: la pobre está obsesionada por comer sano, y nada que haya estado vivo; por cuidar la naturaleza, por reciclar, por proteger el medio ambiente. Y resulta que su macho alfa solo quiere un asado, con un par de cervezas, y en el parque. O sea hello, ¡ella casi muere con ese panorama! Ella vive pendiente de las calorías, cero opción de invitarla a un lugar de comida rápida, antes prefiere morir de hambre. El tema es que su obsesión pretende inculcarla en el resto, partiendo por su pareja, ¡del terror la yegua!
3.- La sabelotodo o sabionda: no solo cree saberlo todo, sino que está convencida de eso. En reunión que hay, ella se encarga de hablar y hablar; de que todos se den cuenta que ella es cerebro y su novio, pinky. Al pobre no lo deja emitir sonido alguno, o lo interrumpe constantemente diciéndole: “Gordito, no es así, ¿ve que no sabe? Mejor no hable si va a decir tonteras, mi amor”. O sea, en otras palabras deja a su pareja como un pelotudo ignorante que no conoce nada de nada.
4.- La enfermiza e hipocondríaca a la que siempre le duele algo: ella siempre está enferma, siempre le duele la cabeza porque vive estresada por exceso de pega u otras cosas. Y lo que es peor, usa sus “dolencias” para llamar la atención de su hombre, a quien quiere pegado a ella las 24 horas del día consintiéndola en todo porque “son sus últimas horas”. Ella está que se muere… ¡una vez cada semana!
5.- La superficial: es la típica “hijita de papá” que vive ostentando lo que tiene -aunque no tenga ni uno propio-. Ella muestra siempre una imagen falsa de sí misma para ser aceptada por los hombres. Solo le importa la plata, se sabe todas las marcas de autos, de relojes, y todo lo que la haga ser más snob cada día. Solo le importa la apariencia, pues tiene cero intelecto, las típicas “cuerpos perfectos sin neuronas”. Y además, enferma de interesada; su lema es “billetera mata galán”. Solo le interesa que el tipo tenga plata, total si es feo lo operamos y lo dejamos top. Quiere la casa en el barrio alto, el perro, los niños preciosos, y obvio, jardinero, mayordomo, tres nanas, una niñera, y una pensión mensual muy elevada. ¿Los sentimientos? Bien, gracias (¿qué son?)
6.- La desatinada: es la típica mina que se toma un copete y se manda todo tipo de improperios, desubicaciones y demases. Es capaz de bailar arriba de las mesas; pide el micrófono para decir unas palabritas, y no habla, sino que grita; se pone hipersensible y le da por llorar; o se pone chora y los manda a todos a la punta del cerro. Es la clásica loca que se descontrola y se manda puros pastelazos, y al otro día tiene que andar pidiendo disculpas. Y el pobre hombre que estaba al lado de ella esa noche solo quiere esconder la cabeza, cual avestruz.
7.- La aburrida: ella se latea por todo. Le cargan los carretes que arma su marido o pololo. Le molestan sus amistades, no los soporta, los encuentra fomes. Detesta ir al cine porque no está cómoda en los asientos, y no aguanta bailar porque le duelen los pies; no le gusta la música fuerte porque no la deja conversar. En resumen, no le agrada nada.
8.- La manipuladora: es la típica mujer que amenaza siempre a su marido con que lo va a dejar, solo para que el pobre pelotudo le de en el gusto. Es una chantajista, que logra mantener cautiva la atención de su hombre en base a negociaciones, solo para conseguir lo que quiere. Lo culpa por todo y lo tortura emocionalmente, es una pilla.
9.- La celosa: es aquella mujer que se vuelve loca cuando siente que se le acercan a su hombre o que lo está perdiendo. Es capaz de agarrar del pelo a la que se le cruce, o pegarle un combo, pues lo de ella, es de ella y punto, ¡con su hombre no se transa! Es tanto el nivel de celopatía que siente esta mujer que siente celos de su suegra, cuñadas, sobrinas, la nana, sus propias amigas, pues todas y cada una de ellas pueden ser un posible romance para su marido. Lo psicopatea todo el rato, le revisa los bolsillos, el celular, las redes sociales; se sabe todas las claves y hasta es capaz de oler los calzoncillos de su pareja para averiguar si la estuvo engañando. Es una loca de atar, con una grave patología.
10.- La segunda “mami”: ella jura que su pareja es su hijo. Le dice qué tiene que hacer, le da órdenes, instrucciones, cómo debe vestirse, y qué decir. Lo reta cuando se junta con los amigos que a ella no le gustan, y lo ridiculiza frente al resto con comentarios desatinados, propios de una madre y no de una polola.
Chicas, ellos nos tienen cachadas: saben distinguir perfectamente a una de la otra, así que preocúpense. Existe el libre albedrío, cada oveja con su pareja, pero si queremos ser felices debemos evitar ser “esa loca” a la que el género masculino le huye por esencia.