El empoderamiento femenino cada vez toma más fuerza, hoy ya es a nivel global y es tan fuerte que empatizas o empatizas, esa es la consigna.
Conversando con una amiga, por zoom claro está, me pude dar cuenta de que somos cada vez más las madres que estamos convencidas de que las mujeres fuertes, empoderadas, resilientes, valientes, y luchadoras se deben empezar a crear desde la cuna. Si, tal cual lo leen. Creo, y soy una convencida que mientras antes comienza nuestra tarea como madres y padres de crear seres autosuficientes y empoderados, mejor es.
Porque nada en esta vida es sinónimo de éxito asegurado. Puedes ser la más linda, pero eso no te va a garantizar el cielo, ni que tengas al amor de tu vida, y que paradójicamente éste sea un príncipe, menos azul.
Muchas princesas, siendo mujeres realmente preciosas, han quedado sin castillo y sin príncipe en lo que canta un gallo. La belleza física no es sinónimo de éxito, porque ese hermoso envoltorio con los años va desapareciendo, no podemos luchar contra eso, y finalmente lo que queda al descubierto es quien eres realmente, que es lo que siempre debiera ser lo más importante, y lo que te de poder. Poder de tener una fuerte autoestima, un gran amor propio, humildad, lealtad, fortaleza, amor; mucho amor por ti y por los demás.
Ser muy inteligente tampoco te asegura la felicidad eterna, ni menos el éxito, porque se puede ser muy privilegiado en algunas áreas, pero te aseguro que hay más que deficiencias en otras. Suele suceder que alguien muy inteligente para los negocios carece de empatía, de habilidades blandas, o sea tiene 0 inteligencia emocional, lo que es vital en la vida.
Tener mucho dinero tampoco te garantiza nada. Hoy puedes ser rico y mañana quien sabe. Hoy con esta pandemia nos hemos podido dar cuenta, que no importa cuánto dinero tengas acumulado en tu cuenta del banco, si el virus te ataca y te pilla mal parado, por mas millones que tengas guardado no saldrás vivo. Eso es algo que no puedes comprar ni aunque quisieras.
Y es aquí cuando nos acordamos de todas las analogías que hemos escuchado alguna vez en nuestra vida, o incluso las hemos visto en las películas de Disney y comienzan a cobrar sentido. Como por ejemplo; “Querer es poder”, o como decía Aladino, “Debo dejar de pretender ser algo que no soy”, o como decía Meghan de Hércules, “Soy una doncella y estoy en apuros…que arreglare yo sola. Que tengas buen día”, o como decía Pocahontas, “A veces el camino correcto no es el más fácil”. Y bueno como esas hay mil frases más, google está lleno de frases de inspiración para lo que quieras, pero algunas nos llegan al alma y nos hacen reflexionar y entender que todos si queremos algo podemos lograrlo, hombres o mujeres, y para eso no necesitas ni ser la más linda, ni la más inteligente, ni tener mucho dinero, solo debes querer.
Entonces qué es lo que tenemos que hacer para crear niñas más fuertes desde la primera infancia:
Debemos enseñarles a nuestras hijas desde pequeñas, que no son ni nunca serán perfectas. No existe la perfección. Ellas no son Barbie, Ken no existe, es solo una figura creada por Mattel, para darle una mayor sentido a la muñequita, para que no estuviera tan sola.
Nada ni nadie es perfecto, y no es necesario buscar serlo tampoco si fuese posible, no existe la perfección, gracias a Dios. Somos seres de carne y hueso, de paso por esta vida. La idea es disfrutar el camino y ser las mejores personas que podamos ser.
Las mujeres debemos ser valientes desde pequeñas, porque de esa forma estamos preparadas para enfrentar lo que sea que el universo nos tenga preparado. Es aquí donde juegan roles muy importantes los referentes que les damos a nuestras hijas desde pequeñas. Es nuestro deber como madres/padres empoderarlas y decirles siempre que si pueden, con todo, frente a todo.
Películas como Moana, donde le transmiten a las niñas que las mujeres sí podemos. Sí podemos salir de nuestra zona de confort y cruzar el límite de los corales para ver que hay más allá. O como Mulan, que fue capaz de ir a luchar a la guerra con tal de que su viejo padre no fuera.
Ya no basta con ver Cenicienta, o La Bella Durmiente, donde el fin era que la princesita encontrara a su príncipe, se casaran y fueran felices por siempre. Hoy NO. Hoy queremos niñas preparadas para enfrentar hasta el peor sapo que les toque, que sean fuertes y que no se sientan menos porque no es un príncipe como el de la película, porque valga la redundancia, LOS PRINCIPES AZULES NO EXISTEN! Queremos niñas preparadas para enfrentarse a la vida y a lo que el universo les depare, queremos niñas valientes para parase frente a los hombres de igual a igual, porque si podemos hacer lo mismo que ellos, somos igual de capaces, tenemos la misma sabiduría (a veces incluso más que ellos), somos fuertes y queremos que es lo mas importante.
Es mandante en nuestra actitud como padres y referentes, enseñarles a nuestros hijos lo que es el poder del amor. En nuestra crianza hacia el empoderamiento es muy importante enseñarles a no discriminar, y no basta solo con decirlo, debemos practicarlo. Desde muy pequeños los niños deben entender que todos somos iguales, sin importar el color, la raza, la religión, o el sexo. Debemos ensenarles a nuestras niñas lo que es racismo y el dolor que le provoca a quién lo recibe. Debemos repetirles hasta el cansancio que todos somos iguales y merecemos las mismas oportunidades.
Debemos ensenarle a nuestras niñas qué no son menos inteligentes que los hombres. Somos diferentes pero ni menos ni más. Y que así como nosotros los necesitamos a ellos, el mundo sin nosotras no existiría. Somos tan necesarias como ellos en el círculo de la vida. Hombres y mujeres deben convivir en el mismo mundo, y este debe ser equitativo y justo con todos.
Hay que reforzarles a nuestras hijas que el amor es la herramienta más importante, el arma más letal, el antídoto más eficaz, porque siempre se agarran más moscas con miel que con vinagre. No hay nada en el mundo más efectivo que el amor, cualquier barrera se puede derribar.
Como ven son cosas simples, pero si las reforzamos a futuro tendremos hijas y nietas con un amor propio tan grande que no podrán herirlas tan fácilmente, tendremos hijas mejor preparadas para enfrentar la vida, con más herramientas, con más aptitudes y cualidades que es lo que prima en la vida. Tendremos hijas resilientes, tendremos niñas qué se creerán el cuento y sabrán que si van a poder. Que no existe diferencia entre hombres y mujeres, eso lo creamos nosotras en nuestra mente. Hoy en día, con ésta pandemia mundial, mujeres y hombres están en la primera línea salvando vidas, o dando su vida por igual, ahí vemos claramente que no existe mayor diferencia, esas limitaciones las creamos nosotros, ya es tiempo de liberarnos de esas ataduras y salir, salir a brillar que es lo que todas las mujeres nos merecemos!!!
Y como dice la activista política Hellen Keller; “No soy la única, pero aún así soy alguien. No puedo hacer todo, pero aún así puedo hacer algo. Y justo porque no puedo hacer todo, no renunciaré a hacer lo que sí puedo”.
Woman Empowerment!!!
Un abrazo y a seguir cuidándonos entre todos!
Faby.