¿De qué sirve fingir que tienes una vida maravillosa, un matrimonio ideal? ¿De qué te vale decir que eres feliz si no lo eres? ¿Hasta cuándo aguantas amiga? El amor no es eterno, el matrimonio no es una obligación, es una opción, que si no te hace sentir plena, debes dar vuelta la página y decir ¡basta!
Para qué seguir construyendo un castillo de arena, que con tan solo una brisa se desmoronará. Para qué seguir sufriendo un tormento constante solo por el beneficio familiar. Hasta cuándo seguirás postergándote, por tener una familia bien constituida, pero entre paréntesis, porque esa no es la realidad.
De qué te vale fingir, frente a tus amistades, tener un matrimonio perfecto cuando en el fondo no es así. De qué te sirve tener esa casa preciosa con la que siempre soñaste, ese auto del año, conocer el mundo entero, tener miles de joyas y lujos, si no eres feliz. Para qué sirve una buena comida, una buena salida, si después tendrás que aguantar una semana que te saquen en cara esa noche, una maldita noche de distracción. De qué sirve que te mantenga, que tus niños estén en un buen colegio, que no te falte nada económico, si todo eso no cambia la verdad.
Para qué intentar una y otra vez, si cuando no hay amor no hay nada más que hacer. Para qué seguir inmolándote por alguien que no te ama. Para qué seguir entregando tanto a alguien a quien no le interesas más que por ser la madre de sus hijos, y porque le tienes la ropa lavada, la comida hecha, la casa limpia, y eso le queda cómodo. Hasta cuándo le darás tu vida, tu juventud, tu alegría a alguien que no te merece.
Cómo puedes vivir así, con un hombre que no te mira, que no te escucha, que te humilla, que te maltrata sicológicamente; un hombre para el que no existes como mujer, y que no te genera nada más que tristeza, dolor y pena. Para qué sigues con alguien que es capaz de denostarte en público, porque en definitiva, y aunque suene cruel, tu le das exactamente lo mismo. Hasta cuándo vas a tolerar tanto sufrimiento.
¿Quieres permanecer eternamente muerta en vida? ¿¡Por qué!? Transcurren los días, los meses, los años y nada cambia. Solo va pasando tu tiempo, y tu oportunidad de ser feliz. Estás pérdida, esclavizada por un sentimiento que ya no existe, un sentimiento que ya se fue. Pensaste que el amor sería eterno, pero no fue así, se acabó; y no solo eso, sino que además comenzó la tortura, el sufrimiento. ¿No te das cuenta que dejaste de vivir? Hoy solo sobrevives por tus hijos…eso amiga mía, eso no es vivir.
Cómo puedes seguir atada a alguien por no estar sola. Cómo puedes quererte tan poco, y no darte cuenta lo valiosa que eres. Estás atrapada en una historia que no mereces, y que te está consumiendo la vida. No comprendo cómo puedes conformarte con eso.
No dejes que el miedo te paralice. Ese miedo absurdo al entorno, ¡qué te importa lo que piense la gente! Ese miedo a tus hijos. Pues bien, te cuento que ellos van a crecer y se van a ir, no se van a quedar a tu lado sacrificándose por ti como tú lo estás haciendo por ellos, es la ley de la vida.
Ese miedo a no poder trabajar, porque te dedicaste a criar niños buenos y te olvidaste de ti misma, dejaste tus sueños y tus ambiciones profesionales de lado por tu familia. Sí puedes amiga, sí puedes valerte por ti misma, salir adelante, solo debes atreverte.
Vence tus temores, erradica tus culpas. Eres capaz, eres fuerte, y ¡puedes! Llegó la hora de decir adiós, de apostar por ti, de buscar otra oportunidad para amar. Será mucho más difícil, es cierto, no quiero mentirte, pero finalmente te liberarás de esta condena que te asfixia y te comprime el alma con tanto dolor.
Por favor, deja de sufrir y atrévete a ser feliz. Aún estás a tiempo.