¿Es posible ser eternamente feliz con nuestra pareja?

Me puse a pensar en cómo una pareja consigue el éxito, la paz, la tranquilidad y el hecho de estar por siempre enamorados. Y la verdad es que creo que es un tema que tiene muchas aristas. Por eso entre tanto libro de David Fischman, Mark Goulston, reflexiones, observaciones atentas de las actitud y comportamientos de mis amigas y sus parejas, hasta las frases de las películas de Disney, llegue a un par de conclusiones, que si bien no aseguran todo lo que anhelamos, puede que ayuden.

Según algunos psiquiatras, sicólogos, sexólogos y otros estudiosos de la materia hay factores que pueden parecer irrelevantes, pero que ayudan mucho no solo a tener una mejor convivencia, sino también a encontrar la, a veces tan esquiva, felicidad.

1- Lo primero y más importante es que hay que querer ser feliz en pareja. Uno tiene que poner de su parte, lo que implica necesariamente ganas, tiempo y voluntad.

2- Hay que coordinar los horarios para tratar de ir a dormir juntos, o al menos intentarlo un par de días a la semana. Ésto no solo por la complicidad que implica, sino porque incluso el roce de los pies puede producir ese hormigueo que tanto nos emocionaba al principio de la relación.
Además podemos cultivar intereses en común sobre ‘el ring de cuatro patas’, ya sea, hacernos adictos a alguna serie, programa de televisión o telenovela, o que las artes amatorias sean un ritual de al menos un par de días a la semana.

3- Debemos confiar y perdonar. Por más grande, doloroso o incluso absurdo que parezca, si algo ya forma parte del pasado, hay que dejarlo ir. Hay que aprender a confiar nuevamente, perdonar y olvidar. Puede parecer un poco difícil, y quizás lo sea, pero sí es posible dar segundas oportunidades. Si hay amor, ganas y voluntad, se puede.

4- Sentirnos orgullosos de nuestra pareja. No por una razón en particular, sino porque lo queremos, lo amamos, y eso lo convierte en un ser especial, una persona a la cual admirar.

5- El contacto físico. Nunca dejar de abrazarse, besarse, hacerse cariño, ni dejar de caminar tomados de la mano. Si alguna vez los masajes estaban incluidos en la relación, hay que retomarlos. El contacto físico, el que tu pareja te mire, y de la nada te tome de la cintura, te abrace o te bese, te hace sentir importante, te hace sentir querido y amado.

6- Estar conectado. ¿Qué cuesta enviar un mensaje, un whatsapp, hacer una llamada cortita, aunque más no sea para decir: “Buenos días, buenas tardes o buenas noches mi amor”; o simplemente, “Hola, quería escuchar tu voz, te mando un beso”. Eso, créanme, hace feliz a cualquiera.

7- Nunca salir de la casa enojados. A mis niños desde pequeños les he inculcado que nunca, aún cuando los haya retado, o hayamos tenido alguna discusión madre-hijo, o cuando estén molestos por algo, nunca, deben salir de la casa enojados. Siempre hay que despedirse con un beso y un abrazo, porque uno nunca sabe qué es lo que puede pasar.

8- Y lo que es más importante, no podemos perder la magia. El amor siempre se abre paso a todo. No debemos dejar de hablar sin mirarnos a los ojos. Debemos poner atención a lo que el otro nos está contando, ser cómplices, amigos, amantes, y no dejar de creer que el amor todo lo puede. Y lo fundamental, decir “te amo”, aunque suene cliché, ¡pero esas dos palabras dicen tanto! Despertar con un “te amo”, y quedarnos dormidos con un “te amo”, indudablemente nos colmará el corazón de amor.

Creo que no existe una fórmula única para ser felices y permanecer eternamente enamorados, pero sí diversas maneras de lograrlo. Al fin y al cabo, estos tips que compartí con ustedes no implican un gran sacrificio y créanme, nos llenan el alma. Pongámoslos en práctica y seamos más felices. ¡O al menos tratemos!