¿De dónde salió San Valentín?

Hoy es el día del amor y si bien a muchos nos da por festejarlo, pocos saben realmente cuál es la verdadera historia de este día tan particular. Hoy voy a tratar de contarles en lo posible, la “realidad de la milanesa” como dicen por ahí.

Hay varias leyendas que hacen alusión al origen de este día. Una de ellas, y la más conocida, dice que el cura San Valentín se rebeló frente al Emperador romano, ya que éste había decidido que todos los hombres jóvenes tenían que ser soldados, y para no desertar al momento de las guerras por tener que dejar a sus familias, decidió que éstos no se podían casar, por ende, prohibió el matrimonio. Valentín se dio cuenta de la injusticia que se estaba cometiendo y decidió casar a las parejas jóvenes en secreto, hasta que fue descubierto y encarcelado de por vida.

Cuenta esa misma historia, que Valentín durante su encarcelamiento se enamoró de la hija de su carcelero, y que antes de morir le dejó una carta de despedida declarándole su amor a la muchacha. Esta carta sería la primera misiva de amor de San Valentín, siendo firmada así: “De su Valentín“.

A raíz de todo lo anterior el Papa de esa época decidió que el día 14 de febrero sería el día en el que se honraría a San Valentín, por sus actos heroicos, por promulgar su fe, por luchar por el amor y cumplir el sueño de aquellas parejas que en ese entonces querían contraer matrimonio. A raíz de todo esto, es que San Valentín se convirtió en el patrón de los enamorados. Poco a poco el día 14 de febrero se empezó a transformar en una fecha en la que hombres y mujeres de todo el mundo se intercambian mensajes de amor, alguna pareja se casa, se compromete, se enamora, renueva votos o simplemente celebra este día.

Yo veo con ternura como mi hija, una teenager de 16 años, lleva casi un mes pensando en cómo sorprender a su pololo ese día; qué regalarle, qué escribirle, qué decirle; ha sido un tema de conversación recurrente entre nosotras en el último tiempo. Y él debe estar en lo mismo, pensando día tras día como sorprender a ‘mi bebé’.

Y es que a esa edad el amor tiene otros matices, otras variables, ¡es todo tan lindo! La ilusión del primer amor es algo que te marca y que no se olvida nunca. Sentir ese cosquilleo cuando lo ves, o las mariposas en la guata cuando te llama, y que te diga “te amo”, es lejos y por decir lo menos, una experiencia religiosa, como cantaba Enrique Iglesias. No hay amor más puro, más honesto, más lindo que el primero. Y bueno, mi pequeña lo está viviendo.

Pero el tiempo pasa, y las cosas cambian. Se va la juventud y nos convertimos en adultos, personas maduras. Nos ponemos un poco mas fríos, distantes, insensibles y esperamos solo ese día para demostrar nuestro amor.

Entonces yo me pregunto, ¿por qué tiene que existir un día especial para decir “te amo”, cuando uno puede expresar lo que siente incluso los siguientes 364 días? ¡Qué triste que sólo ese día los hombres le envíen flores a su amada, le escriban cartas de amor, o le demuestren su afecto!
¿Qué pasa con el resto del año? ¿Por qué no pueden agasajarnos con obsequios y con frases románticas en otras oportunidades?

¡Eso debe cambiar! El amor debe seguir siendo lo más importante, el motor de nuestras vidas, y hacerlo un hábito, una razón de ser y existir. Comencemos con un pequeño paso, disfrutando este día del amor, donde todo el planeta se tiñe de rojo y los corazones salen por doquier, las canciones románticas suenan en las radios, las parejas planean cómo y dónde festejarlo; más que mal es un día fijo al año, en que nos sentimos amadas profundamente.

Así que chicas, a disfrutar de este día del amor. Que las llenen de besos y abrazos, que tengan el corazón llenito de amor, y que esto se convierta luego en una meta a cumplir cada día.

¡Feliz día San Valentín (donde quiera que estés)!