¡San Valentín debería ser mujer!

Ok, seamos honestas, ¿para qué sirve el día de San Valentín? Para los hombres es solo un día más. Nosotras, por otra parte, pretendemos que ellos sean románticos y celebren felices el día del amor. ¡Somos tan tontas que nos engañamos solas! Así de pavas. Como si porque nos regalonearan un solo día, fuese suficiente. Por lo mismo yo proclamo que San Valentín sea mujer.

Como ven, el día de los enamorados no sirve para nada. Para los hombres esa jornada se termina convirtiendo en un verdadero cacho (cuando se acuerdan eso sí), porque los complica enteros. No saben qué regalarnos a solo dos meses de haberse roto el mate por pensar en el regalo de Navidad, o dónde llevarnos ya que todos los lugares están repletos, etc. Y así todo termina en discusiones alegando que no entienden por qué hacemos tanto show por un simple día más. En fin, no hay forma alguna que ellos disfruten de ese día.

A nosotras la idea sola del festejo nos transforma, sí, nos vuelve más pelotudas de lo que somos, porque juramos de guata que porque nos regalan un ramo de flores, una caja de bombones o un peluche nos aman y nos adoran. Chicas, el año tiene 365 días, y no porque solo uno nos digan que nos aman, nos tenemos que dar por pagadas….

Pero así somos las mujeres, en especial en ese día en que te salen corazoncitos de los ojos a primera hora de la mañana, para terminar con un tremendo caracho en la noche, porque para variar, te desilucionaron una vez más, ya que al muy pelotudo se le olvidó y te compro en el semáforo de la esquina la última rosa que quedaba, que obviamente es del terror, cuatro pétalos con suerte, y doblada, deshidratada a más no poder.

O te entregó un mísero globito, siii, ¡un globito! Díganme ustedes, ¿¡para qué cresta te sirve un globito!? ¿Y un peluche? Sí, esos que dicen I LOVE YOU. ¡Nada más desafortunado! Y ojo, los más osados buscan lo novedoso y terminan trayéndote ese mono que apretas y te habla… I LOVE YOU, I LOVE YOU… ¡Peooor! Eso es de teenagers, no para nuestra edad.

¿Y los que te compran chocolates? Eso es un verdadero ataque a nuestra integridad con un motivo oculto: hacernos engordar. ¡Son unos desgraciados! Y si no, te cagan más la autoestima regalándote chocolates “light”, o sea, te están diciendo que “estás hecha una vaca”.

¿Salir a cenar? ¡Ni hablar! Si logran por esas casualidades conseguir un bendito cupo en un restaurant y te llevan a comer, la salida se convierte en una pesadilla. Ellos comen y toman como condenados, y tú cero opción, pues alguno tiene que ser el adulto responsable para manejar de vuelta. O sea, más encima no puedes ni tomarte una copa, pues vas de chofer.

Llegando a casa, la desilución es aún mayor. Tú te imaginabas una noche full pasión, estilo 50 sombras de Grey, y ¿qué recibes a cambio? ¡¡¡NADA!!! Pues o se copeteó en la cena, o está muy cansado, o con suerte se manda un conejito (léase, Ronny dance, con mucho respeto) y listo, tarea finalizada; y el muy perla jura que quedaste ultra, híper, extra satisfecha sexualmente…¡las pelotas! Para eso mejor te hubieses quedado acostada viendo tele.

Es por todo lo anterior que el 14 de febrero debería ser el día del amo propio, un día solo para nosotras, para hacer lo que de verdad nos gusta a las mujeres; estar con nuestras amigas (que finalmente son las únicas incondicionales), salir de shopping, un happy hour en el cual nos mataríamos de la risa hablando de los hombres, que al fin y al cabo, son solo un mal necesario; podríamos regalarnos a nosotras mismas lo que quisiéramos, y nos encantara, etc.

Entonces así chicas, todas podríamos celebrar San Valentín. Ninguna se quedaría encerrada, acostada, deprimida o apagaría el teléfono ese 14 de febrero; ninguna estaría esperando el mensaje de texto, mail o whattsap que brilló por su ausencia; ni aguardando el día entero que suene el timbre de casa para recibir a nuestro amado con nuestro súper regalo. Es por eso que debiéramos postularlo como el día de Santa Valentina, patrona de las mujeres, ¡he dicho! Si fuese solo nuestro día, todas lo viviríamos felices.

Así que linda, si este 14 de febrero no tienes pareja, no te deprimas, tienes amigas, que es mejor. Sal con ellas, diviértete, pásalo bien. Y si tienes pareja por favor, pídele desde ya que no te regale flores, chocolates, globos ni peluches, sé bien clara y específica. Por último dile que no se complique, una gift card es bien recibida y puedes comprarte lo que quieras con ella. Pide comida a domicilio, así te puedes tomar algo y si estás aburrida te vas a acostar, es más simple.

Yo me declaro anti San Valentín, por eso amigas… ¡¡¡Feliz día de Santa Valentina!!! Brindemos por nosotras y para nosotras.