Si nunca has visto la serie norteamericana How i meet your mother tienes que hacerlo; tienes que ver como Ted Mosby, el actor principal de la serie, analiza el problema de la soltería. De ahí surge el concepto: el síndrome deTed Mosby.
Ted nos cuenta en esta serie, como conoció a la madre de sus hijos, detallando a través de los diversos capítulos, todo lo que ha debido sortear para encontrar el amor verdadero, algo que por supuesto no le resultó nada fácil. En el camino se fue encontrando con cada “pastelaza”, que le hizo dudar si realmente iba a encontrar a esa mujer que el quería como su futura esposa.
Y es que Ted desde muy joven, a diferencia de la mayoría de sus amigos de veinte años, estaba obsesionado con casarse. Lo más importante en la vida para él era encontrar al amor de su vida, formar una familia, tener muchos hijos, nietos, y volverse viejo junto a su amada pues él estaba enamorado del amor. Un “te amo”, le salía de forma automática, siendo que a algunos les tomaba meses. A Ted le bastaban solo un par de días de salir con alguien, para darse cuenta que estaba absolutamente enamorado.
De ahí el concepto síndrome Ted Mosby, que según los sicólogos, es la incomodidad e infelicidad de ser el único soltero/a en un grupo de amigos, llevándolo/a al deseo desesperado de encontrar pareja, para combatir ese miedo feroz de quedarse solo/a. Que las mujeres lo padecen, no es la novedad. Pero ¿los hombres? Sí chicas, ellos también quieren estabilidad, casa, guagua y perro.
¿Será que el rol de esos machotes está cambiando en cierta forma? ¿Será que sus prioridades han mutado? Y es que los hombres 2.0, es decir las generaciones más jóvenes, están más sinceros, ya no tienen pavor de demostrar lo que sienten aunque los tachen de mamones o macabeos. Ellos tienen un corazoncito que también sufre al enamorarse, tal como nosotras. El único problema es que si nosotras nos encontramos con un especímen Ted Mosby, nos da lo mismo. Es más, incluso lo encontramos como el hombre ideal. Pero ¿qué pasa si es al revés? Ellos huyen despavoridos.
Por eso hoy chicas, les voy a dar una lista para saber si ustedes sufren de este síndrome (analicen con honestidad), o cómo detectarlo en alguno de sus amigos.
Chicas, si se sintieron identificadas en más de cinco de estas afirmaciones, ¡háganse ver!, ustedes sufren definitivamente del síndrome. Pero nunca se desanimen, es lindo creer en el amor. El tema es que no dediquen su tiempo y vida a buscarlo. Este llega solo cuando menos lo esperan. ¡Es solo una cuestión de fe!